Muchas veces sentimos una barrera entre la justicia y los ciudadanos, por su tardanza, su complejidad...Pero en estos días también comprobamos que este poder junto con otros garantiza los derechos constitucionales. Nadie pone en cuestión que los distintos pueblos de España puedan decidir su futuro, ya sean catalanes, extremeños o cántabros. Pero siempre dentro de un marco legal, con las garantías establecidas y con una consulta apoyada por la mayoría de la comunidad. Es necesario que los poderes públicos impidan esta consulta ilegal que no puede denominarse referéndum. No es democrático que se organice desde sedes de algunos partidos independentistas y naves. El referéndum no se va a celebrar pero eso no supone que miremos para otro lado y no tengamos en cuenta que casi la mitad de los catalanes no se sienten españoles. Ahora toca dialogar con todos y mantener la unión de los partidos constitucionalistas desde la firmeza y la apertura de miras.
Todo este desaliento e incertidumbre de estos meses en Cataluña y en España ha sido innecesario, generado por un puñado de políticos irresponsables que han revestido su incompetencia para solucionar los problemas que verdaderamente preocupan a los ciudadanos con una espiral de loco independentismo. Creo que la mayoría de los catalanes quieren ser españoles y los españoles que Cataluña siga en España. Y como esto es al final lo que verdaderamente importa vamos entre todos a poner un poco de sensatez en esta locura temporal.

 

 

 

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